lunes, 18 de enero de 2010

En el límite del sentir

¿Cuántas emociones puede contener un corazón
sin explotar?
¿Dónde cede el paredón,
dónde está el umbral de soportar?
Me muero de miedo de encontrarlo,
de llegar a mi límite de sentir
de explotar,
de ceder.
A mi corazón trato de estirarlo,
pa que entre más de mi vivir
mi andar
mi ser.

Y me muero de risa entre unos chistes malos
y lloro sin consuelo la muerte de la flor
y también la semilla que no me brotó...
Y pa cuidarme me alejo de los palos
pa alegrarme busco estar cerca del color
y pa andar esa senda que nadie caminó.

Puedo en un mate matar la mañana
y cambiar mil veces la yerba lavada
de una canción que viene con tonada
de viento jugando con la campana

O dormirme, o morirme
o volar, acariciando el lomo de quien sea que me lleve.
O quedarme, o encarnarme
o explotar, otra vez, y agradecer lo que me quede.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Monstruos


En la cama mirando el techo dejaba que sus pensamientos reventaran al chocar unos con otros, admirando las explosiones que a veces dan miedo; y las luces de colores que viajan al cielo y lo iluminan, pero lo cortan. Los brazos acalambrados por la posición incómoda que desde hace un tiempo no variaba, y los pies jugando al amor con el borde de su cara. Inventa sueños cada vez más grandes que suelen transformarse en monstruos y asustarla en las noches vacías. A veces logra domarlos, pero no mucho más puede hacer desde su posición horizontal.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Georgina


En esta ocasión quiero presentarles a un personaje que conocí la semana pasada: se llama Georgina Soria, tiene seis años y vive en Villa Albertina. Estuve buscando en Internet una foto de ella para mostrarles, pero no la encontré. De hecho, no es una mujer de esas que aparecen en Internet…


Mirada oscura que no combina con su claridad de niña,

Madurez que nos sorprende y se le reniega

En un capricho,

O en tomarme de la mano.


Georgina vive treinta kilómetros adentro desde el camino que separa a Jesús María de Deán Funes (al norte de Córdoba), y vive ahora también a un centímetro de mi pulmón, en una casita roja que late para ensancharse, para darle un lugar.



Dos trenzas esmeradas nos cortejan

Y le echa magia a su galope para que admiremos los inexpertos.

Piel y voz de norte,

Cosas de la suerte.


A veces su padre o algún vecino piola la llevan a visitar un pueblo cercano y casi puedo ver sus ojos negros absorbiendo las luces y los colores de “la ciudad”, y la traen de vuelta a la realidad donde la luz la dan las estrellas y la luna, y los autos no tienen ruedas, sino patas que hay que cuidar de las espinas.


Dos caballos para tres,

Ensillados con manos aún no hábiles pero sí tercas,

Caprichosas, que conocen del arte de sobrevivir,

Que se agrandan, que se achican.


Desde mi casa a la suya se puede ir en auto o en colectivo, aunque sé muy en lo profundo que vive a años luz de aquí. Ella guarda su celular en una cartera rosa y siento cómo intenta acercarse, pero hay algo en medio de nosotras, algo que se deshace entre sonrisas y miradas, y vuelve a aparecerse, duro como roca, en las palabras y valores.


Seis años para siete,

Tuvimos que repetirnos tan seguido como repetirle nuestros nombres

Tuvimos que creer al final,

Y rendirnos, y aceptar.


La última imagen que tengo de ella son unos besos soplados al aire sobre su caballo Overo, como diva bajando escaleras; y un partir apurado y majestuoso, sin querer irse, quedándose entre nosotros. Si un día la ves, si la cruzás en el camino y estás por irte y ella te llama y te invita a ver los corderos, las gallinas o unos pajaritos que ella misma atrapó, te recomiendo que corras a su corazón y lo abraces con todas tus fuerzas, y aprendas, y disfrutes, y te mueras de risa y pienses un poco, y crezcas con ella y por ella. Y decile de mi parte que pronto nos volveremos a ver.


martes, 27 de octubre de 2009

Villa albertina Multiracial

Angi: "uh, otra vez me quedo sin gas... habré traido plata? uf, si, menos mal". Guiño (del auto), sacar la mano por las dudas se haya roto, fuerza para doblar, estacionar. Bajarse, abrir la puertita de la nafta, destapar el pico del tanque de gas. Playero: Hola, flaca (¿!? confianzudo!), lo llenamos?. Angi: Sí, por favor.


Entonces empieza la aventura. El mate coloniza mis manos y se reparte como los chistes malos entre los presentes: cuatro alemanes y medio, tres argentinos y dos yanquis antiimperialistas (ya se que suena raro, pero existen). Intercambio gratuito de historias de vida, de esto que soy y lo que intento ser, de por qués y sueños, de ilusiones algunas rotas y otras impecables como las ollas que no participaron del cacerolazo del 2001.

Hoy el desafío es diferente: Hay que salir de la casa, presentarnos a los otros, preguntarles, compartir. Nos da miedo lo que pueda pasar. Nervios. Ansiedad. Esa cosa en la panza que te hace olvidar lo que tenés que decir que tan bien tenías preparado. El camino nos lleva sin dejarnos elegir, y golpear las manos y un discurso un poco de memoria y un poco natural que siembra vaya uno saber qué en personas que, seguro, no lo esperaban. Ni secretarios, ni traductores, cordobeces y alemanes nos convertimos en "cumpas", capaces de llevarnos de la mano en las oraciones difíciles y apoyarnos cuando necesitamos pensar para seguir.

Y al volver esa magia que me abraza tan fuerte y me convence con la tibieza de la peperina que no se va a acabar hasta contar todo lo vivido. La polenta llega justo cuando ya el cerebro no da más, y nos relaja con salsa de aguante y cariño que no se dice, por ser demasiado obvio. Un poco de música, dibujos mauricenses y guitarra, profundizando la confianza hasta que ya no importó que dos folkloreros de peña enseñarar a bailar chacarera a los extranjeros interesados.

El surtidor todavía marca $0,00, voy a buscar al playero para ver por qué anda mal.

Dormida la noche y un poco del día nos despierta la responsabilidad de alguno que madrugó. Desayunando mate al cielo las miradas se cruzan en frases inaudibles pero tan claras que comunican algo como "que bien me siento entre ustedes...". Un niño con cara de sol pregunta cosas en un idioma extranjero que todos entendemos en el corazón, y todo se hace sencillo, simple, feliz, y se resume en su rostro alegre.

Otra vez salir tratando de aprender de nuevo a hablar castellano, y encontranos con la tonada enredada y poco modulada de la tierra que se nos abría tan espontánteamente, aprender nombres e historias, recordar en los recuerdos de sus ojos que hay algo que todavía nos hace hermanos. Agroecología, agricultura del amor, ecología de lo humano, ver brotar el trabajo y las promesas de sus frutos.

Para completar la carga de combustible, chistes situacionales malos y malísimos que nos hacen doler la panza, Bohemian Rapsody a cinco voces, un adelanto del juicio final, un cumpleaños regalado de caramelos con fecha de vencimiento verificada, guitarras, juegos de cartas, rock and roll en las ruinas mientras esperamos el asado. Algunos que se van antes, abrazos de despedida que ya anhelan el reencuentro...

Todo mezclado, el alemán, el inglés, el castellano europeizado, el cordobés básico y el del campo, formando un solo idioma que solo nosotros entendíamos. Ya no soy tan yo, soy un poco de vos, de lo que me has contagiado, lo que me has enseñado.

Se enciende la luz del surtidor y empieza a hacer ruido. Carga completa. Pero la pantalla sigue marcando $0.00. "¿Qué pasa?", pregunto al encargado de la playa. "Este fin de semana es gratis".

Gracias chicos. Tanque lleno.



viernes, 25 de septiembre de 2009

Roto.

Se rajó tu funda, se partió tu termo, puede que te hundas...
Se te corrió el maquillaje, y para poder nadar, tendrás que quitarte el traje.
En este mar de humanidad, vos y tu piel son la verdad
Tocarte me dice que es real, sentirte arruina todo lo serial.

Te sacaste tu número y ya sos persona, ahora que estás todo húmedo.
Te sacaste el antifaz y ahora podés ver que tu corazón pedía más.
En este océano que somos tu desnudez te clama cierto
Miro tu alma más allá de tus ojos y me pierdo en tu desierto.

Alguien tomó tu mano y te arrastró hacia lo hondo, vos protestando
Hasta que no pudiste hablar de tanta soledad, tuviste que pensar.
En lo recóndito de este mundo se esconde celoso lo profundo
En la suciedad del barro auténtico que destruye tu termo hermético.

Ahora quisieras gritar, pero esa mordaza en tu boca censura tu voz
y te preguntas cuándo elegiste ser lo que sos.
Ahora quisieras volar y volvés a chocarte con esas rejas
que solo se achican si te alejas.s

Ahora quisieras irte, pero no has aprendido a volver.
Tratás de ubicarte, pero no es tan fácil ser.

Y gritás y volás y te vas desafiando a los que te quieren atar
a una vida donde no puedas ser más que lo que ellos te quieran dictar.
Y gritás y volás y te vas desafiando a los que te quieren atar
Y gritás y volás y te vas, gritás y volás y te vas

domingo, 13 de septiembre de 2009

Sábado al mediodía...


Este sábado, el sol inundaba mi casa y mi cuadra inundaba mis ojos cuando, apoyada en la baranda de mi balcón, sonaba adentro esta canción de Café Tacva. Se tenía que convertir en post, inevitablemente.


Al medio día

(Café Tacvba)


Jala una silla sientante a un lado aqui donde pega el sol...



Mira las plantas como reaniman la vista alrededor
.



Parece mentira los pajaros vuelan hasta mi balcón.



Mira los niños juegan con globos de cualquier color...



Mira la gente compran helados de cualquier sabor.




Parece mentira que haya tanta vida en este lugar, ¡que felicidad!



Parece mentira que entre tanta gente en esta ciudad...




...no tenga a nadie con quien compartir
...



...la vista desde mi casa este sabado... al mediodia...



.

jueves, 27 de agosto de 2009

Pasiones...

Por favor leer el siguiente diálogo:

i1 - ¡Qué increíble, nunca se me había ocurrido!
i2 - Si, yo estoy re contenta, es una experiencia diferente, además me encariñé mucho con la gente, la verdad, me encariño siempre rápido con la gente
i1 - Bueno, podríamos ver que hagas lo mismo en Colón, que la situación está un poco caída...
i2 - Si, está bien, me encantan los desafíos!

Okey, ahora vamos a tratar de deducir de qué estaban hablando i1 e i2. Estás pensando en trabajo en una villa o en un hospital: no, equivocado. Bueno, se te ocurre que hablan de una escuela de deportes que repuntó por x acción y quieren hacer lo mismo en Colón: no, lejos. Mmm, una persona, me dirías, que dio un taller o una charla y ahora la llevan a colón: basta, no le vas a pegar nunca. Esa conversación, palabras más, palabras menos, la escuché mientras tomaba la leche en un barcito a dos mujeres jóvenes (entre 25 y 30 años) que hablaban de...

...pañales! Lo juro! i1 (idiota 1) era como una supervisora de huggies e i2 (obviamente, idiota 2) era una vendedora de pañales huggies. Resulta que i2, en un arrebato de iluminación divina e inteligencia superior, le tomó los números de celulares a los clientes y les manda por mensajito las promociones de pañales apenas salen. Parece que tuvo mucho éxito la idea y, lo que más cuenta, a la supervisora le gustó.

¡A la mierda! ¡Nos hemos vaciado tanto de pasiones que vender pañales puede ser una experiencia diferente! Por Dios! ¡Pasión por la bosta! Alguien que les muestre a esas pibas por dónde se les está pasando la vidaaaaaaa...

¡¡¡Claaaaaaa....!!! Así cualquiera tiene pasiones, porque no me digan que es difícil ser una apasionada de los pañales sin usar! Para eso yo me voy a vivir experiencias diferentes vendiendo papel higiénico, cortauñas y bocinas para aviones!! Y me voy a encariñar con la gente que, como yo, ame con todo su corazón, con todas sus fuerzas, con toda su alma el no tener nada apasionante para apasionarse...

(¡¡¡SIIIIIII!!!! ¡¡¡ESTOY ENOJADAAAAA!!!

a patapila

a patapila es un blog de descarga, un cable a tierra de la vida que me ataca, que me invade con armas de risa y lágrimas. Un diario de viajante del mundo que derrocha poesía que nadie lee (o nadie escribe) y se escribe a sí mismo con olvidos y recuerdos, pasiones y broncas, inquietudes y certezas raras. Un espacio que comparto de las huellas descalzas que el tiempo deja, y que le dejo al tiempo.

YA ESTÁS ADENTRO, DEJÁ TU HUELLA...

Haciendo click en el título de cada texto podés hacer comentarios... Ya estás adentro, descalzate y dejá tu huella...


En el norte se dice "a pata pila"
para decir "descalzo".

andando a pata pila se saborea mejor el
mundo, se sienten hondo los dolores
y las tibiezas del camino...

Hay que aprender a caminar a pata
pila, para no tener miedo ni andar cuidando
de no pisar ninguna espinita. Hay que animarse y
disfrutarlo...


A pata pila como los niños , como
los aborígenes, como cuando nacimos.


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